¡Diccionario, diccionario!

-¿O agnóstico? –preguntó Gladys.
-Pues… -y enmudecí por unos segundos.
-Diccionario, diccionario –gritó Cielo y se levantó para traerlo.
La conversación había sido interesante hasta ese punto. Habíamos reído a carcajadas sobre las peripecias que pasaron las cuatro amigas en el avión que las trajo, de México, a Perú. Hablaban de unos greñudos, melenudos, bípedos indecentes, rockeritos andrajosos, que las acompañaban en el vuelo y ellas, con el promedio de edad mayor a los 50, temían que fueran delincuentes aéreos que bien podrían protagonizar alguna de esas escenas de ‘Fuerza Delta’ o, en su defecto, un ataque similar, o peor, que el de las ‘Torres Gemelas’.
-Bueno, creo que existe. Pero de ahí a venerarlo, rezar y pensar que todo lo que pasa en mi vida depende de un dios, no creo –le respondí.
-Entonces gracias a Dios que eres ateo –me dijo sonriendo y despertando carcajadas tímidas en mis tíos y abuelos.
-Sí, creo que sí –dije dubitativo mientras todos me veían sorprendidos-. Aunque, ahora, pensándolo bien, no estoy seguro si exista dios o Dios, con mayúsculas.
Siguieron hablando no se de qué. Intuyo escuchaba las voces mas no las palabras. Supongo que me buscaban la conversación sobre algo y yo, piernas cruzadas y copa de vino, horroroso, en mano, asentía cual niño castigado afirmando todo. Me fui de la conversación.
-… oye y ni que te escuche tu bisabuela que le da patatus –dijo Cielo.
-Ha ido a misa a rezar por estas almas encaminadas por el lado oscuro de la luna –dije.
-Ahora, en un rato, ya están de vuelta –culminó Gladys.
Me fui, otra vez, de la conversación y pensé muy bien en lo que había dicho. Acababa de negar lo que por más de 20 años me habían inculcado con moral, ética, religiosidad y un fervor casi, casi, incalculable. Había negado la existencia de un dios
-Y, dime ¿se puede saber por qué no crees en Dios? –me preguntó Cielo.
-Pues, fíjate, yo pensaba que existía y, es más, creía mucho en su omnipotencia y hasta decía que hablaba con él. Pero, ahora, no se exactamente por qué creer que un factor externo, por su gracia y voluntad vaya a influir en mi vida –respondí con mucha seguridad.
-Es que eso se llama fe. Algo que, al parecer, no tienes – me dijo Gladys-. Te orientas más a lo tangible, a lo concreto, a lo realista y no a lo basado en suposiciones dogmáticas que, en este caso, sería la fe en Dios.
-Quizás –dije.
-Bueno, pero ¿cada quien cree lo que desea no? –dijo Cielo.
Todos estaban hablando de cualquier otra cosa. Nosotros tres manteníamos una conversación fluida, inteligente, mesurada y, sobre todo, tolerante.
-Cuando alguien está mal de salud, muy enfermo, ¿rezas? –me preguntó Gladys.
-No, no rezo.
-¿Y tienes esperanzas? –insistió.
- Pues no es que tenga, o no tenga, esperanzas; es tan solo que supongo que para eso existen los médicos, las medicinas y la voluntad propia.
-Pero influye que tengan fe en que todo saldrá bien –dijo Gladys.
-Bueno… -dije haciendo un gesto de incredulidad-. Puede que influya la tranquilidad y esas cosas, para dar seguridad y quitar un poco los nervios en momentos difíciles.
-Y, dime, ¿qué opinas de los milagros? –me preguntó Cielo.
-Pues… - y, como todo un tonto, enmudecí otra vez-. No he leído lo suficiente como para afirmarlos. Existe la estadística y probabilidad. Si algo ya ocurrió, por lo menos una vez, ya no es imposible.
-¿Imposible o improbable? –preguntó Gladys.
-Diccionario, diccionario –dijo Cielo levantando los brazos.
Y reímos mientras buscábamos en el diccionario la diferencia entre ambas palabras. Y quedamos en que no tocaríamos el tema. Y confirme que, sin temor y sin dudas, soy un ateo, o agnóstico, conocido y confeso.




7 comentarios:
Que yo sepa has estudiado en colegio religioso o al menos eso pusiste en el post por el dia del padre, que raro q no creas en Dios, pero bueno.. como dijist cada qiuen cree lo q desea
Despues de tiempo que leo tu blog, lo has dejado abandonado. trata de escribir mas seguido pues Cesitar,
Como es eso q no crees en dios? supongo que es un cuento ficticio o es de la vida real?
Yo soy muy creyent, pero bueno de hecho tienes tus motivos y el las formas d pensar siempre son distintas entre toooodas las personas
Espero sigas con tus posts y postees mas seguido que quiero entretenerme
Besos, cuidate
.... y a quien le importa si eres ateo o agnostico?
Hay cada escribidor que jura que escribe por tener un blogcillo de pacotilla.
broder, q tela el post, si no sabias q escribir inventa algo - An(t)onimo
.
Yo si creo en Dios, al menos creo que me ha ayudado para sobresalir en algunas cosas y a pasar momentos dificiles que mejor no me pongo a recordad :( BUUU
No se exactamente que es lo que pienses tú, pero conociendo al tipo de gente que frecuentas, o los que creo que frecuentas, creo que piensas como aquella frase que dice,
"Los escritores no podemos creer en Dios, porque somos dioses de nuestro mundo, de nuestra realidad en el papel y no permitimos que haya otro que pueda concebirla mejor"
esa mafer es una regalona
Publicar un comentario en la entrada
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
Enlaces a esta entrada:
Crear un enlace
<< Página principal